domingo, 8 de septiembre de 2019

Pedacitos de ti

septiembre 08, 2019 Posted by Don Dramas No comments
Los conocí aquel día soleado y caluroso en el parque donde los encontré sentados en una banca dándoles de comer a las palomas.

Fue aquél día que te entregué el libro.

Ha sido tal vez el día en que mas tiempo hemos pasado juntos.

Juntos, pero no a solas.

Uno era tan tú, tan yo, tan nosotros.

Mientras hablaba contigo su mirada me intimidaba, te celaba, te cuidaba.

Me veía como un invasor.

Te defendía de lo que no podía entender, de lo que le daba miedo perder.

Si supiera que ni yo ni nadie puede arrebatarte de sus brazos.

Tampoco era mi intención.

El otro era mas alegre, despreocupado, jugaba y apenas me prestaba atención.

Son dos pedacitos de ti.

Es como si tu existencia se desdoblara en dos partes diferentes pero tan iguales.

Cada uno había heredado una faceta distinta y en sus ojos podía ver el amor que les habías entregado incondicionalmente.

Ya me habías platicado de ellos y nunca había escuchado en tu voz tanta ternura, describiéndome sus detalles, sus particularidades, sus travesuras, sus llantos, sus risas.

Cuando supe del primero no sentí mas que alivio por ti... y un poquito de celos.

Te habían dado lo que yo no te podía dar, un compañero para tu soledad.

Lo único que lamento es no haber estado ahí para apoyarte aun que sea moralmente, yo estaba bastante ocupado en mis propias batallas.

Los conocí de vista y de forma general ese día y a través de los meses, con sus voces que se colaban por teléfono y los relatos que me contabas, los fui entendiendo y comprendiendo mejor.

Desde sus dramas y sus travesuras.

Jamás te oí reir tanto por una rama arrancada de una planta que no se debía tocar.

Son tu felicidad, no tengo duda.

Son una extension de tu alma,  de tu corazón, de ti y de lo que eres y de lo que puedes llegar a hacer.

Son el reflejo de lo que piensas, vives y crees.

Han absorbido tu esencia y se han alimentado de tus pocas ilusiones, de las alegrías y hasta de tus miedos.

Son únicos y especiales y al mismo tiempo son tan tú.

Para mí sería imposible decir te quiero, sin decir adoro esa labor tuya que haces, esa faceta tuya que eres. Aquel día, aquel medio día caluroso en que caminé con los tres, en que los vi correr, brincar, lloriquear y en que te vi tratarlos con tanto amor, paciencia y cariño, aquel día sin quererlo, sin saberlo y sin planearlo te vi  esa cara tuya que no conocía.

Ese día en que sentí que aquél terrible rayo que nos cae y nos deja sembrados en el pavimento sin previo aviso y a veces sin conocer razón, ese sentimiento que te golpea y que poco a poco vas definiendo como amor.

Ese día conocí los pedacitos de ti que me faltaban, esos pedacitos a los que ahora les guardo cariño.

Ese día finalmente te pude conocer por completo, sin llenar los huecos y vacíos de tu existencia con mi imaginación.

Ese día conocí a la mujer en que te has convertido y que terminaría robándose mis sueños, deshaciéndome con su mirada, inspirando mis pensamientos y acariciando mi torturada y triste alma.

Ese día supe que lamentaba no tener un pedacito tuyo y que también fuese mío para compartiera nuestras almas.

0 comentarios:

Publicar un comentario