miércoles, 4 de septiembre de 2019

Polvo de estrellas

septiembre 04, 2019 Posted by Don Dramas No comments
Todos los días trato de quererte como si fuera el último.

Al final de cuentas algún día realmente lo será.

Cuando la eternidad reclama lo que le pertenece, cuando regresas al origen de lo que está hecho el universo, no hay fuerza humana que pueda evitarlo.

Y ciertamente, no creo en la divina.

Ese es el inevitable destino de todo ser vivo hasta ahora conocido.

Somos polvo de estrellas.

Cada átomo que nos forma ha existido desde el comienzo mismo del universo, la materia que forma todo lo que conocemos, todo lo que queremos, aborrecemos o nos es indiferente. De cierta manera me agrada pensar que tal vez en algún momento una parte de nosotros existió en algún otro ser vivo, quizá nuestros corazones fueron parte de algo mas grande y hermoso que alguna vez habitó en este mismo planeta en el que tu y yo respiramos.

Me agrada la idea de que al morir mis restos puedan ser parte de alguna planta que generé el oxígeno que se mezcla entre tus pulmones y así poder ser parte de tu ser, al que tanto anhelo pertenecer.

Seré nada y no tendré conciencia de ello.

Pero tu sabras que me llevas dentro.

Después de todo, las mordiditas que le solías dar a mi labio inferior parecieran que deseabas tenerme para llevarme contigo a donde fueras y poder decir que soy solo tuyo y de nadie mas.

Durante mucho tiempo me aterró la idea de mi existencia en partes regadas por todo el universo sin ser conciente del ser que soy ahora. El que te quiere con lo que algunos llaman alma y que yo solo digo que es conciencia, el que te quiere con toda su existencia y con cada átomo de su ser.

El miedo a morir me consumió durante algún tiempo en vida.

Aún después de que las circunstancias me hicieron salir poco a poco de ese estado de ansiedad desesperada que cada tarde me sometía al castigo de imaginar mi inexistencia, la vida me seguía sabiendo a poca cosa.

Pero ahora, tu me has hecho ver el mundo diferente.

Tú me has hecho sentir realmente vivo.

Y cuando has vivido, la muerte ya te sabe a nada.

Gracias a ti y a lo que hemos pasado puedo decir que si algún día me ha de llegar mi momento, miraré a los ojos a la eternidad y le diré que se puede llevar con confianza lo que quede de mí.

Le platicaré de nuestro compromiso nupcial frente al cajero del oxxo, de la vez que dejaste mi cara en rojo cubierta por tu labial, de como me gritaste te quiero muchas veces bajo un puente, de como tomaste mi rostro entre tus manos y me miraste fijamente a los ojos, de como me cantaste, me quisiste, me adoraste.

De los besos que nos dimos en plena avenida mientras estábamos a minutos de que empezace a caerse el cielo.

Le daré gracias a la vida por haber finalmente podido vivirla.

Le daré gracias por haberla vivido contigo.

Me has amado y es todo lo que se necesita para que un corazón eterno viva por siempre en un altar.

Solo la eternidad sabrá que existió nuestro amor y tal vez, algún día, en algún lejano momento nos vuelva a juntar en el corazón de un sol para iluminar el infinito como tus ojos cuando se encienden con los míos y brindarle a algún ser vivo el mismo calor con que envolviste mis viejas alas y las ayudaste a funcionar de nuevo.

Algún día, cuando ya nadie sepa de nuestro recuerdo, seremos polvo de estrellas y viajaremos hasta el final del tiempo para encontrarnos de nuevo.



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